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19 de septiembre de 2012

EN UN SEGUNDO



Se jugaba al azar el destino de sus posibles víctimas. Llevaba cinco años con este modus operandi. Si la solitaria mujer le miraba directamente a los ojos, ganaba él; si por el contrario no se cruzaban las miradas, ella seguiría con vida.

Marta caminaba por las calles aledañas a su casa. Las altas temperaturas hacían que los perros y sus dueños paseasen de noche. Hoy era especialmente tarde, y en todo el trayecto apenas se tropezó con un par de personas.

El asesino era tramposo en su propio juego. Contaba con varios ases en la manga. Conducía un flamante ferrari rojo, la música ligeramente elevada, y un atractivo rostro que no dejaba indiferente. Vio cómo al final del bulevar, una joven mujer cruzaba con su perro. Si seguía su suerte, apenas habría una distancia de tres metros entre sus miradas.

Por el contrario Marta aceleró un poco el paso. Estaba cansada y deseosa de acostarse. Atravesó el paso de peatones y continuó por la acera dejando a su izquierda el pequeño parque que frecuentaba de día. Una alegre música empezó a inundar sus oídos.

Aminoró la marcha del impresionante deportivo, intentando llamar más la atención. Se extrañó que la mujer no hiciera ningún gesto que delatase una pizca de asombro o admiración. Tenía que hacer algo. No podía dejarla escapar. Bajó el volumen de la radio, y dejando el coche en punto muerto, elevó el tono de su voz.

–Perdone, me he extraviado. ¿Podría ayudarme?
–Por supuesto –contestó ella desde la acera ¿Qué calle busca?

No podía creer, que no se dignase ni a echarle un ligero vistazo. ¿Acaso conocía su juego? Nunca se había saltado las reglas, tal vez porque nunca lo necesitó. Bajo del vehículo dispuesto a forzar ese cruce de miradas. Mientras salvaba los últimos metros que le llevarían hasta su presa; ella, ignorante, repitió de nuevo la pregunta.

Marta se sobresaltó cuando un hálito con olor a menta, inundó de repente su cara. Sus ojos sin luz pestañearon dos veces, y su mano sujetó con fuerza la correa del perro.

–Lo siento, me he equivocado –dijo la torpe voz del asesino mientras retrocedía desconcertado.

Ella siguió su camino; ignorando que esa noche, el azar había estado de su parte.

71 comentarios:

  1. Por fin pude acceder a mis archivos. Dejo un pequeño relato.

    Besos.

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  2. A poco y me corta la digestión...
    Nos metes la peste en un canuto...hasta el ultimo renglón...
    Ufff, buenísimo¡¡¡¡
    un puñaito de besos.

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    1. No leas mis relatos recién comida Niebla, y más si te van a sentar mal. :)

      Un besote.

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  3. La ceguera la salvó de la muerte.

    Muy bueno, de principio a fin

    Abrazos

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    1. Gracias Trini, me alegra que te haya gustado.

      Un beso grande grande.

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  4. Muy bueno Teresa; y menos mal que no se dejó encandilar por aquel sujeto y sus olores ya que de lo contrario le hubiera dado matarile. Vaya pedazo de cabrito, con mirarle a los ojos ya caías en sus redes. En fin que se jodió, y se fue con su música y ferrari a otra parte. Al menos Marta salvó el pellejo. No te puedes fiar de nadie, y menos de los pijos de mierda. Me alegro de que la cosa de cables y archivos ya te pirule.

    Besos maestra.

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    1. Gracias Rafa. Hay mala gente que se aprovecha de sus encantos para hacer daño. Este además era un maldito asesino.

      Ya está solucionado el asunto.
      Un besote.

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  5. Quizás por una vez en su vida, el problema de la ceguera, se convirtió en una "bendición" que le salvo la vida.
    Enhorabuena por el relato, maestra del suspense.

    Besos

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    1. Así es José Manuel, unos ojos sin vida que no pudieron ver la maldad, fueron su salvación.

      Gracias por estar.
      Un beso enorme.

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  6. Existen ocaciones en las cuales una discapacidad se convierte en bendicion y este es uno de esos casos, plasmado perfectamente en un relato magnifico, todo un placer el visitarte mi estimada Teresa, saludos estelares desde mi querida Guatemala

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    1. Sí, en ese instante la ceguera fue su bendición. Gracias por pasar Starlight.

      Un beso grande.

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  7. Teresa,tu relato es sencillamente directo y gratificante...
    Nos damos cuenta,que a veces la vida al quitarnos algo importante nos está regalando la oportunidad de vivir más y mejor...
    Mi felicitación por esa intuición y dotes narrativa,que te permiten crear historias cercanas con un punto de magia y misterio.
    Mi abrazo grande por tu cercanía y buen hacer,compañera y amiga.
    M.Jesús

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    1. Lo has dicho perfectamente. Aunque la vida sea cruel, hay veces que nos compensa.

      Gracias querida María Jesús por tus siempre amables y bellas palabras.

      Un beso enorme.

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  8. "se le chingó la suerte al malacatoso " , como decimos por acá
    muy buen microrelato Teresa, ese quiebre estuvo acertadísimo
    felicitaciones



    besitos y buena semana
    :D

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    1. Gracias Elisa. Se jorobó bien jorobado jejeje

      Otro beso para ti y feliz semana también.

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  9. Ocurre con frecuencia que una pequeña desventaja se torna en
    ventajosa circunstancia. El relato es a primera vista muy interesante y original.
    Un saludo

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    1. Eso salvó a la pobre Marta. Gracias Carmen por tu lectura y tus amables palabras.

      Un beso y un abrazo.

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  10. iNTRIGANTE historia!

    me atrapó de principio a fin.

    Saludos.

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    1. Me alegro que te atrapara, eso es lo que pretendo jejeje

      Un beso.

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  11. Relato lleno de intriga e incertidumbre...¡Ufffff! ¡Que momento final!
    En algún caso esta vida es como una ruleta Rusa. Un gesto, una mirada nos pueden salvar la vida ante un desaprensivo.
    Me ha encantado, Teresa.
    Un abrazo.

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    1. Un gesto puede significar la vida o la muerte. La realidad en eso nos sorprende cada día.

      Gracias Pedro. Me alegro que te haya gustado.

      Un beso grande grande.


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  12. !jaja! está vez , me adelante al desenlace, lo descubrí cuando la muchacha le preguntó qué calle buscaba y entonces me imaginé el final.
    Me gustó, sí, aunque adivinara el final.No lo acierto nunca !jaja!!
    Gracias Tere
    Con ternura
    Sor.Cecilia

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    1. Vaya sor Cecilia, me alegro que lo descubriera. A mi me encanta llegar al punto donde se hace previsible el final. Cuanto antes lo descubra, más contenta me pongo. jejeje.

      Un beso enorme.

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  13. OI TERESA!
    TUA HISTÓRIA ÓTIMA E O FINAL SURPREENDENTE.
    GRATA POR TERES IDO ME VISITAR NO "SÓ PRA DIZER", VOLTE SEMPRE.
    ABRÇS

    zilanicelia.blogspot.com.br/
    Click AQUI

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  14. ¡Hola Zilani!

    Me encanta que te sorprendiera. Gracias por devolverme la visita.

    Un beso.

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  15. Bonito relato con suspense que finaliza con un suspiro por parte del lector. Felicidades Teresa.
    Un abrazo.

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    1. Y tan profundo, como el que di yo cuando lo escribí :)

      Gracias Rafael.
      Un besote.

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  16. Un gran relato donde el suspense te lleva de la mano.

    un abrazo

    fus

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    1. Gracias por tu visita y tu huella fus.

      Un beso.

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  17. ¡¡Zuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuups!!
    A veces el asesino queda sorprendido, por la indiferencia de una posible e inocente víctima. ¡¡Uf... menos mal!! Me enganchaste, desde el principio hasta el final.
    Un beso muy grande amiga, de esta brujita MORIMÓ.

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    1. Quedó indiferente porque no podía ser de otra forma.
      Me encanta que te enganchase querida amiga. Un placer.

      Un besote grande grande.

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  18. Hola, Teresa:

    Muy bueno,"Nadie se muere la víspera"... Dacía mi abuelo.

    Gracia por visitarme,

    Un abrazo.

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    1. Así es, nadie muere antes de su hora.

      Gracias a ti Rafael.
      Un beso.

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  19. Me gustó. Buen texto.

    Nadie muere en la vispera.

    Un abrazo.

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    1. Gracias Gaucho, todo un placer.

      Un beso.

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  20. Que buen relato amiga, me encanto la manera en que lo llevaste, el hecho de que el final fuera previsible no le quitó encanto.
    Me gustó.
    Un fuerte abrazo.

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    1. ¡Hola Luis!

      Era la única manera un poco lógica de darle un final feliz.

      Gracias por tus palabras.
      Un besito.

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  21. Muy buen relato, en ese segundo la suerte la acompaño a Marta
    un abrazo

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    1. Un segundo crucial en su vida.

      Gracias Lapislazuli. Un beso enorme.

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  22. Hola Teresa, buen relato, si señor, habeces el azar llega con su capricho dejando su costancia pero sin dejarse ver y eso le paso a Marta. Mis felicitaciones por tan interesante relato, un abrazo fuerte,
    Lola.

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    1. El azar es el seudónimo de Dios cuando no quiere firmar (Anatole France)

      Gracias por tu visita, tu lectura, tu huella y tus lindas palabras.

      Un besote.

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  23. buen final.
    Saludos
    David de observandocine.com

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  24. Gracias David.

    Otro saludo para ti.

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  25. EXCELENTE FINAL, TERESA, ESO DEMUESTRA QUE HAY UNA FUERZA QUE LO PUEDE TODO, ALGO QUE FRENA UN DESTINO TAL VEZ MARCADO... PASA MUCHAS VECES EN LA VIDA COTIDIANA.
    BESOS

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  26. Gracias querida Luján. Un placer tu visita y tu huella.

    Un besote grande grande.

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  27. Una mirada te enamora o te mata. Gran relato Teresa a como nos tienes acostumbrados, malenseñados diría. La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida, como diría Pedro Navaja.
    Un placer siempre amiga.
    Un beso

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  28. Esta jugada le salió mal.
    Gracias Osvaldo, espero no decepcionar nunca.

    Un beso enorme.

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  29. Excelente relato de intriga, Teresa, es de esos relatos que enganchan hasta el punto y final, eres una maravillosa escritora.

    Un beso.

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    1. Eres muy amable María. Me gusta la intriga.

      Un besote.

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  30. Amiga Teresa: Buen relato de intriga que te hace querer saber cómo acabará.
    LA vida muchas veces pende de un hilo muy fino.

    Un abrazo de Mos desde la orilla de las palabras.

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    1. La intriga nos suele tener en ascuas que no se extinguen hasta el final :)

      Gracias por tu visita y un huella querido Mos.
      Un beso grandote.

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  31. Teresa:
    Un relato que desborda intriga, y el final muy bien logrado. Este me gustó mucho porque es un poco más extenso, tiene mayor posibilidad de desarrollo.
    Besos.
    HD

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    1. Muchas gracias Humberto. Viniendo de un maestro del relato como tú, es un verdadero placer ver tu comentario.

      Un beso.

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  32. Me encantado tú relato.
    Feliz fin de semana.
    Un abrazo.

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    1. Gracias Diego. Un placer sentirte.

      Un beso y feliz finde para ti también.

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  33. feliz fin de semana Teresa querida
    muchas gracias por tus palabras

    abrazoooo

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    1. Gracias a ti Elisa. Igual fin de semana para ti.

      Un beso.

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  34. Hola, Teresa

    El destino quiso que áquel no fuera su vida. Mientras leía el relato, estaba pensado que Marta fuera sorda pero no, el destino estaba a su lado :D.

    Besotes.

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    1. Su falta de visión es lo que hizo que el destino no se cumpliera.

      Gracias por visitar y dejar tu sentir.

      Un beso grande.

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  35. Estupendo relato con un final muy bueno. La discapacidad de la muchacha le salvó la vida. Maravilloso. Es un placer leerte. Un abrazo.

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    1. Gracias Alma. El placer es mi al recibir tu visita.

      Un beso.

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  36. Pues, sí, Teresa: Gracias al desenlace feliz del relato porque la intriga se me estaba tornando suspense, incluso un gusanillo de miedo.
    El relato da de sí hasta para un cortometraje.
    Muy plástico. Excelente el desarrollo.
    Felicidades.
    Un abrazo

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    1. Gracias Pilar. Me gustan los finales felices, aunque no siempre pueden, ni deben ser. :)

      Un beso y un abrazo.

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  37. Una historia bien hecha y lo mejor: el ferrari rojo, ja ja ja. Un abrazo Teresa y gracias por preocuparte por mi.

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    1. Prefiero un 600 sin asesino a bordo jajajaja

      No hay de qué amiga. Se te echaba de menos.

      Un besote.

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  38. Me ha gustado la originalidad del juego que describes del asesino: una mirada, una vida arrancada.
    Sencillo y rotundo relato.
    Saludos.

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    1. A veces la mente del asesino no tiene límites.

      Gracias por dejar tu sentir.
      Otro saludo.

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  39. Una historia muy bien contada que te atrapa desde le principio. Un microrelato muy bueno. Saludos, manolo.

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    1. Muchas gracias Manolo. Un placer tu visita y tu comentario.

      Saludos.

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  40. Como siempre, me dejas boquiabierta con tus relatos.
    Un abrazo

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    1. Gracias Teresa, eres muy amable. Me encanta sorprender, y me alegro que este relato lo consiga.

      Un besote.

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